Monitorización de Arritmias | Biotronik

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Monitorización de arritmias
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Monitorización de arritmias

Monitorización de arritmias

La telemetría cardíaca remota se desarrolló para permitir monitorizar de forma doméstica los ECG de pacientes con posibles arritmias cardíacas. Lo introdujo por primera vez el biofísico estadounidense Norman J. Holter (1914-1983) en los años cuarenta. El monitor Holter original fue una mochila de 34 kg con un magnetófono de bobina abierta FM, componentes electrónicos analógicos de pacientes y pilas grandes. Podía grabar un solo cable ECG durante varias horas y ofrecía la primera oportunidad de grabar y analizar datos ECG ambulatorios fuera de un hospital estándar o centro de atención ambulatoria. La necesidad clínica de monitorizar los pacientes externos ha dado lugar a avances tecnológicos que ahora nos permiten controlar las frecuencias cardíacas de forma remota mediante una amplia variedad de dispositivos, incluidos monitores externos ambulatorios, grabadoras de eventos implantables, marcapasos y cardioversores-desfibriladores. La rápida expansión de las tecnologías de monitorización ambulatoria ofrece a los médicos la ventaja de diagnóstico evidente de datos más completos y en tiempo real. Asimismo, presenta el desafío de crear sistemas para manejar y pagar por esta información y la posible fiabilidad asociada a un continuo flujo de datos. Esta revisión se centra en la tecnología disponible y los factores que guían la elección del monitor. Indicaciones de monitorización: tradicionalmente, se ha empleado la monitorización ambulatoria para determinar la causa de las palpitaciones y el síncope y, en menor grado, para detectar la ectopia ventricular o taquicardia ventricular no sostenida en pacientes con riesgo potencial de muerte súbita cardíaca. La fibrilación auricular (FA) se ha convertido cada vez más en una indicación importante para la monitorización ambulatoria, sobre todo, como una herramienta para controlar la eficacia y seguridad de las terapias farmacológicas y no farmacológicas. Asimismo, sirve para detectar la FA asintomática como fuente potencial de ictus criptogénico.