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El equipo de BIOTRONIK

Colabora con Fabian Sieber

Fabian comenzó su trayectoria en BIOTRONIK como trabajador cedido en el departamento de fabricación; hoy trabaja como ingeniero de procesos y jefe de subproyecto en la modernización de las instalaciones de producción. En esta entrevista, nos habla de su evolución paso a paso, de por qué la perseverancia ha sido fundamental para él y de lo que hace que la cohesión del equipo sea tan especial.

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Fabian Sieber

De operario de producción a ingeniero de procesos en BIOTRONIK: desarrollo, responsabilidad y espíritu de equipo

¿Desde cuándo trabajas en BIOTRONIK y a qué te dedicas aquí?

Empecé en BIOTRONIK en mayo de 2011 como trabajador cedido en la producción de electrodos. Por aquel entonces, aún no conocía la empresa. Sin embargo, desde el principio se habló de una contratación directa, por lo que en noviembre de 2012 pude pasar a un puesto fijo como operario de producción.

Hoy trabajo como ingeniero de procesos y, además, ejerzo de jefe de subproyecto. En la actualidad, me encargo de la modernización de un área de producción. Una instalación existente, denominada «sistema de texturizado láser», ha llegado al final de su vida útil y va a ser sustituida. Entre mis tareas se incluyen la adquisición, la recepción del fabricante y la homologación de la nueva instalación en nuestras instalaciones.

¿Cómo pasaste de ser operario de producción a ingeniero de procesos?

Tras dos años en producción, en 2014 me convertí en formador en la línea de fabricación de marcapasos. Me encargué de formar a los nuevos compañeros y compañeras, de acompañar su desarrollo y de asegurarme de que se alcanzaran los objetivos de formación.

En algún momento, me di cuenta de que quería seguir creciendo profesionalmente. Como los puestos directivos internos estaban ocupados a largo plazo, pregunté activamente qué oportunidades había. En aquel momento, me dijeron que la automatización era un ámbito con mucho futuro para BIOTRONIK. Eso fue lo que me impulsó a seguir formándome.

En 2015, empecé a estudiar por las noches durante cuatro años, compaginándolo con mi trabajo, para obtener el título de técnico en automatización, certificado por el Estado, que finalicé en 2019. Seguí trabajando en el turno de mañana y estudiando por las tardes. En aquella época, le dije una vez a mi mujer: «Voy a guardar mi vida en el armario durante cuatro años».

Tras finalizar los estudios, vinieron otros pasos: operario de producción encargado de la puesta a punto, supervisor de procesos y, por último, ingeniero de procesos. Desde 2025, también soy jefe de subproyecto.

¿Hubo algún momento especial que marcara tu trayectoria profesional?

Uno de los momentos decisivos fue la puesta en marcha de una nueva instalación, que se montó inicialmente en Suiza. Tuve la oportunidad de colaborar en su puesta a punto. Cuando la instalación se trasladó posteriormente a Berlín, yo era el único empleado de producción que ya la conocía. Eso me permitió asumir mucha responsabilidad. Se trataba de una de las primeras instalaciones totalmente automatizadas, de gran complejidad y con conexión directa a nuestro sistema de producción. Fue un gran reto, pero también una clara muestra de confianza. 

Además, presenté varias propuestas de mejora, una de las cuales supuso un ahorro de costes significativo. Esta iniciativa me abrió muchas puertas y fue determinante para mi trayectoria posterior. Recibí varias ofertas internas y, finalmente, me decidí por la trayectoria que sigo hoy como ingeniero de procesos.

¿Qué te convenció entonces para incorporarte a la empresa?

En la entrevista de trabajo hice tres preguntas: ¿cómo se integra a los nuevos compañeros y compañeras?, ¿cuáles son las condiciones laborales? y ¿qué papel desempeña el sindicato?

Las respuestas me convencieron. Aunque al principio me dieron una respuesta negativa, la entrevista fue tan positiva que decidí: «Quiero formar parte de esta empresa». Poco después, tuve una segunda oportunidad en otra entrevista y, finalmente, conseguí el puesto fijo.

¿Y qué es lo que te sigue motivando hoy en día como ingeniero en BIOTRONIK?

Hasta hoy sigo valorando mucho la formación inicial tan justa y el apoyo de mis compañeros y compañeras. Al mismo tiempo, como ingeniero, tengo mucha responsabilidad: identificar retos, desarrollar soluciones y ponerlas en práctica. Eso es precisamente lo que me gusta.

Me motiva especialmente poder participar en el desarrollo de nuevos conceptos que impulsen a BIOTRONIK a largo plazo. Un ejemplo es el nuevo concepto de puesta en marcha de las instalaciones. En la actualidad, las máquinas se introducen en paralelo a la producción, lo que facilita la puesta en marcha y aumenta la aceptación por parte del equipo.

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Careers

En BIOTRONIK desde

Mayo de 2011

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Development and Career Opportunities

Cargo

Process Engineer & Subproject Manager

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Globally Connected

Ubicación

Berlín, Alemania

¿Cómo es un día de trabajo típico para ti?

Como operario de producción, teníamos objetivos diarios claros y trabajábamos juntos para alcanzarlos. En cambio, hoy, como ingeniero, ningún día es igual a otro.

A menudo, consiste en resolver retos urgentes, como averías en las instalaciones o un aumento de los residuos de producción. Entonces, analizo las causas y desarrollo las medidas correctivas pertinentes. En el sector de la tecnología médica, esto resulta especialmente exigente, ya que los cambios suelen estar sujetos a validación y pueden afectar a las autorizaciones de comercialización.

Para ello, es necesaria una estrecha coordinación con diferentes departamentos, como desarrollo, control de calidad, mantenimiento, producción o diseño. Además, me formo continuamente, por ejemplo, en nuevas tecnologías como la robótica o el procesamiento de imágenes. El trabajo con robots de 6 ejes y el procesamiento de imágenes moderno era hasta hace poco un terreno completamente nuevo para mí, y eso es precisamente lo que me gusta.

¿Qué es lo que hace que tu trabajo en BIOTRONIK sea especial para ti?

Ya antes, en la planta de producción, me motivaba el espíritu de equipo y la responsabilidad compartida por unos productos que salvan vidas. Esa sensación se ha mantenido.

Hoy en día, lo más importante es la cohesión. Con el paso de los años, nos hemos convertido en una gran familia. Hemos decorado nuestra oficina juntos y nos cuidamos mucho el uno al otro. Con algunos compañeros y compañeras incluso quedo en mi tiempo libre. Por eso no necesitamos grandes eventos de equipo: ya somos un equipo.

A esto se suman los retos que surgen constantemente: nuevas tecnologías, nuevos productos y la mejora continua de los procesos existentes. Eso hace que el trabajo sea variado y emocionante.

Con el tiempo, muchos se dan cuenta de lo compleja que es realmente la tecnología médica, con cualificaciones, auditorías y requisitos normativos que desempeñan un papel fundamental entre bastidores.

¿Qué es lo que más sorprende a los nuevos compañeros y compañeras de tu trabajo?

Al principio, suelen ser las salas blancas y la ropa especial.

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Fabian Sieber

¿Cuál ha sido tu mejor momento en BIOTRONIK hasta ahora?

Conocí a mi mujer en BIOTRONIK; ahora tenemos dos hijos y una casa propia. También fue algo especial mi décimo aniversario, ya que a todos los que lo celebran se les felicita en el escenario durante la fiesta de Navidad y reciben un marcapasos conmemorativo exclusivo.

Otro momento importante fue cuando, nada más terminar los estudios nocturnos, me ofrecieron un puesto adecuado. Eso me demostró que el esfuerzo y la perseverancia dan sus frutos.

¿Qué es lo que más valoras de tu equipo y de la cultura empresarial?

Tenemos una gran cohesión y un marcado espíritu de equipo. Nuestro objetivo es elaborar directrices para un futuro próspero e involucrar a los equipos de producción desde el principio. Esto fomenta la aceptación, facilita la puesta en marcha de nuevas instalaciones y garantiza el éxito a largo plazo.

¿Hay algo que te entusiasme especialmente, ya sea en el trabajo o en tu vida personal?

En el trabajo, sobre todo las nuevas tecnologías con las que puedo familiarizarme y el conocimiento que luego puedo transmitir a mis compañeros y compañeras. Me encanta aprender cosas nuevas y compartirlas con los demás.

En mi vida privada soy un auténtico friki. He automatizado por completo nuestro jardín. Con mi sistema de riego, podría regar de forma selectiva arbustos concretos mientras hablamos. Por las tardes, solo tengo que dar una vuelta por el jardín con las tijeras y hablar con las hojas. Para mí, es el equilibrio perfecto con la rutina laboral.

¿Qué consejo le darías a los candidatos y candidatas que quieran incorporarse a BIOTRONIK?

No os desaniméis por los contratiempos o las respuestas negativas. Si de verdad queréis formar parte de la empresa, no os rindáis. No tengáis miedo de los retos: aquí no estaréis solos, contaréis con el apoyo de compañeros y compañeras que os darán consejos y ayuda práctica.